Parece que ahora como es obligatorio salir de los locales para fumar se está convirtiendo en una nueva forma de ligoteo.
Pero, por qué ahora esta técnica de fumar funciona?. Yo no estoy nada de acuerdo con el artículo ni las opiniones que se dan, para variar claro.
El término nace en 2003 en Nueva York (también para variar), de unir dos términos ingleses, smoking y flirting (fumar y ligar), total “smirting”. Primer error. Es que ésto no se hacía antes del 2003?. Me refiero a fumar y ligar.
Joder¡¡¡ si es la técnica de siempre que se ha utilizado dentro de los bares, o no?. Por lo menos yo he preguntado mil veces para entrar a una chica lo de “tienes un cigarro?”, para luego preguntar el nombre, o si va mucho por allí y comenzar una charla. Lamentablemente, lo de darme cuenta que era más efectivo preguntar por un mechero a una chica que estuviera fumando, me llevo unas 500 contestaciones de “yo no fumo y no me gusta el tabaco” , 400 simples “no y déjanos en paz”, unas 10 “quien me gusta es tu amigo” y las que restan, pues me dieron un cigarro y se dieron media vuelta. De todas maneras, como el porcentaje no varió al cambiar de estrategia y seguía teniendo el mismo porcentaje de éxito, todas estas contestaciones las he achacado a ser feo, es decir, el tabaco no era el culpable en realidad.
No sería entonces mejor llamarlo “smokout” de smoke y out no?. Qué conste, que se me ocurren cosas más fuertes, como smokfucked de smoker y fucked, por ejemplo. Pero creo que no quedarían bien para el marketing.
Resulta que hay estadísticas que confirman el hecho de que se están formando más parejas fuera de los locales que dentro. Vamos, que las conversaciones se empiezan fuera, sin el escándalo de la música, y luego se pasa dentro para darse el filete. Bueno, admitiremos la estadística, pero para mí que está un poco manipulada. Tendremos que esperar a la de polvos dentro y fuera del local, que será la siguiente, para confirmar esta tendencia.
Pero es que, resulta que hasta l@s no fumadores se plantean el salir a la calle para pasar el rato de charla con los amigos que fuman y conocer a más gente. Pero qué coño pasa?. Por qué tenéis que salir ahora para hacer lo mismo que se hacía dentro?. Es por el volumen de la música?. Vamos, no me jodas¡. Menuda tontería tiene la gente encima. Recuerdo los tiempos en que la gente no me quería acompañar ni para fumar un porro. Tan feo soy, cabrones¡. Espero no ver a ninguna de esas 500 chicas que odiaban el tabaco en alguna de estas reuniones fuera del local, (porque yo sigo fumando, que lo sepáis, y soy tan rencoroso que me acuerdo de vuestras caras), porque entonces, sería la confirmación definitiva de mi fealdad. Así os dé una pulmonía, o una mononucleosis de compartir el cigarrillo.