Pues ahora que tengo una cuenta en twitter y he hecho unos comentarios sobre el cáncer de mama que parece tener la señora Esperanza Aguirre, me han contestado varias personas que no conocía, es más, que no seguía siquiera ni me seguían a mí, hablándome de la ética y el dolor de la enfermedad. Vamos, lo mala persona que soy.
Pues bien, esto enlaza directamente con mi post anterior. No puedo opinar si no he sufrido el dolor de esta enfermedad en mi familia o yo mismo?. Pues sí, “amigos” del twitter, puedo opinar lo que me venga en gana. Lástima verdad?. Es curioso como os consideráis los defensores de la moral y la ética de ciertas personas, manda huevos.
En realidad, la enfermedad de Esperanza, precisamente porque no es ningún familiar, amigo o persona grata en mi familia, me importa un huevo. Seamos totalmente sinceros, se puede morir si quiere. Resulta hasta cómico recibir los tuits diciéndome lo malvado que soy, que me llevará el diablo. Joder, ni que me preocupara eso, Si soy yo el que quiere ir al infierno, muchísimo más divertido que el cielo, ande va a parar.
Pues lo dicho, que seguiré haciendo bromas sobre la enfermedad de Aguirre y de quien me apetezca. Sobre los imputados del PP y sus familias si hace falta (esto lo meto para que se vea de que palo voy). Que no me voy a justificar porque no lo necesito y que sí, soy una persona pero que muy muy mala. No voy a misa ni los domingos ni ningún otro día. Que me molaría apostatar si no me pidieran tantos papeleos para hacerlo y que mis hijas no están bautizadas. Algún problema?.
PD: a pesar de todo eso, que se recupere lo antes posible. Algo de humanidad todavía me queda.