Resulta curioso saber que la comunidad científica creía que los animales salvajes morían antes de hacerse viejos. Morían por el ataque de depredadores o por parásitos antes de mostrar envejecimiento en la naturaleza.
Sin embargo, en humanos y animales domésticos aparece la senescencia. Fenómeno provocado por vivir más tiempo de lo que nos tocaría vivir, y culpable de que en hombres de 50-60 años la probabilidad de tener un hijo con enfermedades genéticas sea más elevado.
Pues bueno, les voy a reconocer a los científicos que en algunos animales salvajes pasaba eso pero, quién no ha visto los reportajes “tan interesantes” de la 2? Es verdad que podemos ver a los fieros depredadores atacando a animales jóvenes, novatos y perfectos de salud, pero también hemos visto a ese elefante súper viejuno que se retira de la manada para morir en solitario. A ese pobre ñú o gacela que no le espera la manada porque no puede seguir el ritmo por viejo. A ese rey león destronado por otra más joven. Nadie ha visto a esa leona atacar al ejemplar de mayor edad de una manada de antílopes? Entonces, cómo que no envejecían?.
Leyendo el artículo bien (cosa extraña en mí), ya me he enterado. No es que no llegaran a viejos, sino que no follaban de viejos. Es decir, que un hombre de 50-60 años o animalito doméstico de edad equivalente puede encontrar una gachí que se deje fecundar. Tienen libertad de movimientos y acción y pueden tener alguna opción desplegando sus dotes de persona interesante, experimentada y sus canas.
Sin embargo en la naturaleza, hasta ahora, esto no pasaba. Entre que los depredadores no perdonaban una y las hembras eran mucho más exigentes, está claro que si no podías defender a la familia ni siquiera te estrenabas. Fueras joven o viejo, selección natural se ha llamado siempre, no?.
Pues ahora, por fin, tras el estudio de una base de datos de más de 30 años a una población de piqueros de patas azules o más conocidos por “Sula Nebouxii” (un pájaro, vamos) se ha comprobado que también sufren senescencia y tienen un patrón de envejecimiento propio.
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/09/ciencia/1304941552.html
Resulta que en los “Sula” el color de las patas sufre envejecimiento y refleja el daño oxidativo del esperma. Por lo que las hembras “Sula” sienten más atracción por los que tienen un color más intenso, menos apagado. Es lo que llaman la importancia de la selección sexual para purgar mutaciones genéticas.
El patrón en humanos está más que claro, las carnes se caen, te salen arrugas, se te cae o se te pone blanco el pelo, arrugas, dolores….te vas volviendo más feo aún. Y por supuesto, que para poder fecundar tienes que dedicarle muchísimo más tiempo que antes
Lo importante del estudio es que parece que las mujercitas de esta especie se han dado ya al buen vivir, han bajado el listón, y se están beneficiando a ancianitos, maduritos con experiencia, con lo que está aumentando el número de mutaciones genéticas en esos bicho. Están saliendo mucho más feos, claro.
Hay qué joderse eh? los animales salvajes se parecen cada vez más a nosotros. Es decir, que en los animales salvajes también ha llegado el estado de bienestar, por fin. Están los jodíos tan controladitos en zonas salvajes pero acotadas y casi monitorizadas, que de vida salvaje les queda muy, muy poco.
En definitiva, que si eres viejo feo y tarado genéticamente, puede que tengas ahora una oportunidad más en la selva para mojar.