Por fin puedo basarme en dos estudios científicos para defender dos de mis aficiones más atacadas: el comer y la cocacola.
Aquí dejo los enlaces:
http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/espiritusanimales/2011/06/08/las-flacas-y-los-gordos-cobran-mas.html
http://www.abc.es/20110608/sociedad/abci-cafe-alucinacion-201106071717.html
El comer señoras y señores, no sólo me da placer sino que me vale para el trabajo. Ya sabía yo que lo de estar de buen ver, aunque no valga para lo de follar, algo bueno tenía que tener. Resulta que los gordos debemos cobrar más por hacer el mismo trabajo que uno “normal” (por llamarlos de alguna forma).
Los cálculos son claros, si con un sobrepeso de 11, 5 kilos tienes que ganar 5.000 eurillos más, ahora mismo soy millonario. Para que os hagáis una idea de mi valor en el mercado laboral, no diré mi peso pero mi índice de masa corporal ronda los 30. Sí, más rico que el Bill Gates. Ya invitaré a una buena comilona, y la podéis aprovechar para al día siguiente pedir un aumento de sueldo.
En cambio, en mujeres es al contrario, cuánto más buena estés más tienes que cobrar. Y en este caso mayor es la diferencia respecto a la gorda y encima, folla cuando quiere. Pues nada, otro caso de discriminación positiva claro.
Por lo tanto, si eres empresario, habrás sacado las mismas conclusiones que yo. Para puestos medios que se paga poquito, mujeres buenorras y gordos. Las diferencias entre sueldos serán al final mínimas De esta manera, mantenemos la moral con mujeres guapas y barriletes, que de por sí somos graciosos (por algún lado tiene que salir lo de no follar) y más aún, si podemos acercarnos a mujeres guapas.
Para altos cargos directivos donde se paga más, mujeres gordas y flacuchos asquerosos, De esta manera, entre las mujeres no habrá esas envidias que tienen ellas, y los hombres darán un aspecto de proactividad y salud (gilipolleces importantes en esos puestos directivos).
Y ahora vamos con la defensa de la cocacola. Ahora qué, bebedores compulsivos de café?. Que si la cocacola me iba a dañar el estómago, que si no me dejará dormir, que si te dará gases …. Pues toma, por lo menos no tendré alucinaciones. Sí, sí, estaré sin dormir por las noches pero no oiré voces extrañas, suspiros y lamentaciones en mi cabeza. Podéis pasaros a la cocacola si queréis, que ya habéis visto que yo sigo vivo.
Así que ya lo sabéis, mis alucinaciones no tienen nada que ver con el café.